Los hematomas

vendaje-deportivo.jpgSuponen la extravasación más o menos masiva de líquidos vasculares al interior de los tejidos. Pueden ser intramusculares (en el interior de la masa muscular) o intermusculares (entre músculos, fascias, etc….)

Tratamiento:

La aplicación del tratamiento correcto de un hematoma se debe realizar siguiendo cuatro fases:

  • Tratamiento inmediato con hielo, vendaje compresivo, inmovilización, elevación del miembro y reposo.Es decir, la técnica RICE.  En los casos en que el hematoma es masivo o encapsulado será necesario realizar una o varias punciones evacuatorias, colocando a continuación un vendaje compresivo.
  • A los dos o tres días se retirará el vendaje. Se aplicará calor con unas compresas húmedas elaboradas con alcohol, Thiomucase y heparinoide (Trombocid) durante unos 20 minutos.
  • Posteriormente, se inicia la técnica denominada “masaje a distancia” del foco hemorrágico con acercamiento progresivo en el tiempo y en el espacio, puenteando en un principio el hematoma pero cercándolo.
  • Finalmente, pasados seis o siete días, se inician las movilizaciones de los restos del hematoma. Se realizará un acercamiento no doloroso, con objeto de evitar bridas, adherencias y calcificaciones. El hematoma puede englobar en ocasiones tendones, fascias o ligamentos. En estos casos, con objeto de conseguir un buen desbridamiento y deshacer las adherencias, es de utilidad la realización de un Masaje Transverso Profundo (de Cyriax). También aquí, como fibrinolítico, es de utilidad la aplicación de ultrasonidos en la zona del hematoma. Con objeto de activar la musculatura lesionada, no deben olvidarse los estiramientos, que a la vez favorecen la flexibilidad y vuelta a las condiciones de contractilidad previas del músculo lesionado, luchando igualmente contra la formación de bridas, adherencias y cicatrices internas (intramusculares) dolorosas.