La botellita de agua, fiel compañera

Si os pregunto cuántos litros de agua hay que beber al día, seguramente casi todos sabréis responderme: 2 litros. Ahora bien, si os pregunto cuántos de vosotros los beben: ni San Pito Pato. ¿Por qué? Porque…  ¿cómo demonios quieres que me beba 2 litros de agua? Muy fácil. A sorbitos.

Esos 2 litros, además de los que ingeramos con los alimentos, son saludables para nuestro organismo porque lo depuran. Con la orina se expulsan toxinas, igual que con el sudor. Además, ahora en invierno, nuestras defensas pueden bajar y provocar infecciones. ¿Y sabéis que parte de nuestro cuerpo es una de las más expuestas? La garganta. Con la respiración entra de todo: bacterias, contaminación, virus… Beber agua disminuye las posibilidades de que tengamos infecciones de garganta, pues el agua se lleva consigo muchas bichillos que serán destruidos con los jugos gástricos.

Por eso os recomiendo llevar una botellita de 50 cl con vosotros, o al menos tenerla a mano en el trabajo o en casa, ya que al verla os recordará que hay que beber. No hace falta cargar todo el día con la botella de litro o litro y medio…

Si no estás muy acostumbrado a beber agua a lo largo del día, ya te digo que al principio tendrás que ir al baño cada dos por tres. Por lo que, además de  la botella recomiendo tener un servicio cerquita. En cambio si logras acostumbrarte, la vejiga también lo hará y los periodos entre micciones se alargarán.

Eso sí, acordaros de cambiar cada semana la botella. Ya me he encontrado con alguno cuyo fondo de botella parece la gran barrera de coral.