Células de grasa

comida1.jpgNuestras células de grasa son como pequeñas celdas, como si fueran globos que crecen y se encogen según la cantidad de grasa que tienen adentro. Cuando nacemos, ya tenemos un conjunto determinado de células de grasa, pero la alimentación durante la niñez y la pubertad, determinarán nuestro índice de obesidad en la vida adulta. Una persona gorda podría tener más de un millón de células de grasa extra que una persona normal.
Los especialistas aseguran que luego de los 18 años no se crean más células de grasa, pero si pueden cambiar de tamaño según el consumo y provisión de energía.
Cuando estamos inactivos, nuestro hígado procesa la grasa que hemos consumido y crea grasa del exceso de hidratos de carbono y de los alimentos que no se utilizan para energía rápida (pastas, azúcar, arroz, papas). Esa grasa luego fluye por la sangre a las pequeñas células de grasa que hay debajo de la piel, en el abdomen, glúteos y muslos.
Cuando hacemos una rutina de gimnasia este proceso se invierte. Las moléculas de grasa se descomponen en glicerina y ácidos grasos, atraviesan las paredes de las células y penetran en el torrente sanguíneo para ser absorbidas por los músculos, trabajando de esta manera como combustibles.
Por eso cuando se practican actividades físicas, las células se encogen y el cuerpo se ve más esbelto. Por eso las personas con sobrepeso deberán cambiar su estilo de vida y hábitos alimenticios para revertir este desequilibrio entre la energía que consume y la que gasta.