Cuando están sanas, las uñas son lisas, rosadas y naturalmente brillantes. Debemos aprender a tratar las uñas débiles. La debilidad de las uñas es causada, la mayoría de las veces por resecamiento de factores externos, como el hábito de morder o roerlas, el contacto con productos de limpieza o el uso constante de acetona y esmaltes que pueden debilitarlas.
La alimentación es el principal factor para mantener uñas fuertes y saludables. Es necesario ingerir diariamente la cantidad indicada de nutrientes para su edad y estuctura corporal. Los alimentos ricos en vitamina A y D, calcio, hierro y betacaroteno fortalecen las uñas.
Se aconseja para estos casos consumir hígado vacuno, leche, huevos, legumbres verdes o anaranjadas, vegetales de hojas oscuras, frutas rojas, porotos, nueces y maní, pero cuidado con la ingestión exagerada de estos dos últimos porque son muy calóricos.
Algunos consejos para tener en cuenta: