La soja aporta muchos beneficios a nuestra salud, sobre todo, si la incluimos en la dieta de los niños.
Durante miles de años, este alimento era muy común en la zonas de Asia, posteriormente se introdujo en Occidente.
Los adultos la hemos consumido y hemos comprobado desde su introducción en nuestra alimentación que aporta numerosos beneficios, es un complemento para hacer una vida sana.
Los beneficios se notan después de su consumo en el aparato cardiovascular, osteoporosis, la prevención de varios tipos de cáncer, el control del apetito, del peso…
Este aporte tan beneficioso también se puede aplicar a los niños, ya que estos tienen otros riesgos más tempranos como las diarreas, los constipados, alergias a los alimentos…
Lo que se consume de la planta es su semilla, la cual, aporta proteínas similares a las de los animales en cuanto a su calidad.
Al ser comparable a estas proteínas, puede rebajar el colesterol, pues como ya ...
La soja es un alimento que puede darnos el equilibrio natural para una buena dieta. Los alimentos que contienen soja aportan una dosis diaria de proteínas vegetales que ayudan a contrarrestar las de origen animal y previenen con ello enfermedades cardiovasculares.
La sustitución de proteínas animales por las de soja puede disminuir el colesterol malo.
Los derivados de la soja también aportan sustancias como minerales, vitaminas, grasas poliinsaturadas y fibra. Y no solamente eso, sino que esta legumbre los mismos aminoácidos que la carne.
En las dietas habituales de consumen el 62% de proteínas animales y un 38% de vegetal, cuando se suele recomendar que estos porcentajes tienen que estar igualados.
Diariamente no somos conscientes ni nos paramos a pensar si estamos consumiendo todos los nutrientes que necesitamos y menos aún en el estilo de vida de comer fuera de casa.
Para un desayuno completo podemos sustituir la leche de siempre por la de soja, ...
En esta lista podrá encontrar los alimentos infaltables en una dieta ovolactovegetariano.
Frutas disecadas: uvas, damascos, higos y dátiles pueden consumirse secos. Son ricos en calorías, fibras y minerales.
Frutas y verduras: son una fuente de vitaminas, sobre todo la C, además de suministrar minerales, fibras, agua y azúcares.
Huevos: poseen proteínas de alto valor biológico, hierro, zinc, fósforo, calcio, vitaminas A y B.
Lácteos: para los vegetarianos, la leche y sus derivados son una fuente fundamental de proteínas de gran importancia biológica, calcio y vitamina A, B y D.
Frutas secas: nueces, almendras y avellanas contienen ácidos grasos insaturados, vitaminas B y E, fibras y minerales claves.
Leguminosas: son, junto a los cereales, las principales fuentes de proteínas del vegetariano y aportan carbohidratos, fibras, vitamina B, hierro, magnesio, potasio, calcio y fósforo.
Cereales: trigo, maíz, cebada y avena aportan hidratos de carbono, proteínas, hierro, magnesio, vitamina B y fibras. Si son integrales, contienen más fibra y ...