Las uvas pueden ser de ayuda para las personas que padecen reumatismo y enfermedades del hígado o de la vesícula biliar.
Son astringentes y ayudan a eliminar las toxinas.
Pueden contribuir a la curación de las venas varicosas y a controlar la hemorragia abundante durante la menstruación. También pueden intervenir en la prevención de las enfermedades del corazón haciendo disminuir la tensión arterial.
Se recomiendan en algunas ocasiones para mejorar la función hepática.
El gran valor terapéutico de la uva es su capacidad para limpiar la sangre, el hígado y el sistema digestivo. Tiene un alto contenido en vitaminas y minerales y es de fácil digestión, por lo que es recomendable para las personas mayores y los convalecientes.
Las uvas secas o pasas, contienen más energía que las frescas. Son particularmente útiles en caso de trabajo físico intenso, constituyendo alimentos ideales para las personas que hacen deporte. También van bien para la tos seca. Sin embargo, ...
Suponen la extravasación más o menos masiva de líquidos vasculares al interior de los tejidos. Pueden ser intramusculares (en el interior de la masa muscular) o intermusculares (entre músculos, fascias, etc….)
Tratamiento:
La aplicación del tratamiento correcto de un hematoma se debe realizar siguiendo cuatro fases:
Tratamiento inmediato con hielo, vendaje compresivo, inmovilización, elevación del miembro y reposo.Es decir, la técnica RICE. En los casos en que el hematoma es masivo o encapsulado será necesario realizar una o varias punciones evacuatorias, colocando a continuación un vendaje compresivo.
A los dos o tres días se retirará el vendaje. Se aplicará calor con unas compresas húmedas elaboradas con alcohol, Thiomucase y heparinoide (Trombocid) durante unos 20 minutos.
Posteriormente, se inicia la técnica denominada “masaje a distancia” del foco hemorrágico con acercamiento progresivo en el tiempo y en el espacio, puenteando en un principio el hematoma pero cercándolo.
Finalmente, pasados seis o siete días, se inician las movilizaciones de los ...
En alguien que padece de la enfermedad de las arterias periféricas (PAD), depósitos de sustancias grasas se acumulan y restringen el flujo sanguíneo en las arterias de los brazos, piernas, pies, estómago, riñones o pelvis.Los síntomas más comunes son calambres o dolor en los muslos, pantorrillas, o caderas, los cuales se producen al hacer actividad física (caminar o subir escaleras). Sin embargo, en el 75 por ciento de las personas (y especialmente en las mujeres) que padecen de PAD, no presentan síntoma alguno.
Los síntomas generalmente se disipan con reposo. Las personas que padecen esta enfermedad suelen tener acumulaciones de grasa en las arterias del corazón y cerebro, situación que eleva sustancialmente el riesgo de morir a causa de ataque al corazón o ataque cerebral.
Aunque muchas personas cuando experimentan dolor en las piernas se lo atribuyen al envejecimiento o artritis, se recomienda consultar al médico o profesional quien determinará de donde ...