La absorción del oxígeno en los pulmones, es signo de vida, pero… ¿sabemos respirar correctamente?
Esta acción es fundamental para nuestro organismo, la transmisión del oxígeno a uno de los órganos vitales es importantísimo para encontrarnos sanos y fuertes en nuestro día a día.
Para llenar bien nuestros pulmones, antes hay que saber vaciarlos, no solo es necesario inspirar bien el oxígeno, sino también el saber expulsarlo. Una acción complementa la otra, la espiración es clave para que la inspiración también lo sea.
La respiración adecuada y completa se ha de hacer con una espiración lenta, relajada, tranquila… hemos de dejarnos llevar por los pulmones a la hora de espirar, expulsando hasta el máximo el aire que se encuentra en ellos.
Cuando espiramos debemos hacerlo lenta y silenciosamente, tomando ayuda de los músculos del abdomen, contrayéndolo levemente, para con ello, expulsar todo el posible aire viciado que queda.
Cuando más profundamente hagamos la espiración, más ...
Con tan solo unos minutos diarios, podrá liberarse del estrés.
La postura es muy simple. Siéntese sobre los talones con la parte interna de las piernas. Inclínese hacia delante, bajando el torso sobre los muslos y la frente al piso. Luego, extienda los brazos hacia adelante con las palmas hacia abajo, como indica la figura. Relájese y concéntrese en la respiración. Cuando respire, hágalo en varias etapas y luego exhale profundamente.
La postura es muy sencilla, en pocos días verá lo fácil que es liberarse de las tensiones diarias con una simple postura que nos ofrece el Yoga.
Vía ...
Si necesita corregir malas posturas, ensanchar el tórax, elongar los muslos y brazos, fortalecer los músculos de las piernas y de los pies, despejar la mente y liberar tensiones, generando energía para aumentar el equilibrio mental, esta es la postura del yoga que le otorgará todos estos beneficios.
También es llamada danzante cósmico o Natarajasana. Partiendo de la posición incial, de pie, derecho, mirando hacia el frente, siga las siguientes instrucciones: Doble la rodilla derecha, levantando el pie hasta que quede junto a la nalga. Agárrese el tobillo y no del pie, con la mano derecha. Mantenga esa postura durante unos segundos hasta que se sienta equilibrado y preparado para el segundo paso.
Tome aire al tiempo que estira hacia arriba el brazo izquierdo. Con el codo recto, sostenga el brazo a la altura de la oreja. Mantenga la vista fija en un punto situado al frente. Si su mente no está ...