Según un reciente estudio realizado por la Universidad de Carolina del Norte, en los Estados Unidos, se ha determinado que la actividad física es un preventivo para la aparición del cáncer de mama en las mujeres, y por ende, aquellas que mediante el ejercicio puedan mantener su peso ideal, y evitar también enfermedades vasculares, tendrán grandes chances de tener menos posibilidades de sufrir una de las primeras causas de muertes en mujeres en el mundo.
Para poder llevar a cabo la investigación, estos especialistas realizaron un estudio sobre a más de 3.000 mujeres, con el objetivo de encontrar alguna relación entre la actividad física recreativa y el riesgo de desarrollar cáncer de mama. Finalmente, descubrirían que las que practicaban deporte, con entre 10 y 19 horas por semana dedicados a él, poseían una reducción del riesgo de contracción del 30%.
Luego, entre los deportes que pueden llegar a ser mencionados, los investigadores ...
La quimioterapia es uno de los tratamientos que las mujeres han de aplicarse cuando sufren el cáncer de mama. Este tratamiento, es el más conocido para este tipo de enfermedades, se aplica por vía oral o intravenosa, teniendo diversos grados, desde suave a muy invasiva. Muchas veces se utiliza sola, otras es complementaria para la cirugía.
Es totalmente diferente a la terapia de hormonas, ya que esta ayuda a no reproducirse los estrógenos, mientras que la quimioterapia los mata, elimina las células cancerígenas y sus consecuencias.
Este tratamiento es muy agresivo en cuanto a efectos secundarios en los pacientes, pues produce vómitos, náuseas, fiebre, caída del cabello, irritaciones en la boca, anemia…, siempre teniendo en cuenta que según el grado de quimioterapia que se administre, los efectos serán más o menos graves.
Para no llegar a estas consecuencias, lo mejor es prevenir el cáncer de mama para si se presenta curarlo a tiempo.
Los ...
Prevenir el cáncer de mama, es algo primordial, cualquier mujer debería de aprender a realizar exámenes de sus propios senos para notar si algo extraño ocurre en ellos.
Al palparlos con continuidad (una vez al mes y siempre después de la menstruación), los conoceremos totalmente y estaremos en alerta en cuanto pueda aparecer un nódulo o sea más grande de lo normal.
Hemos de mirarlos frente a un espejo ,con los brazos levantados y la mano detrás de la cabeza. La palpación periódica, te hará conocerlos en cuanto a forma y tamaño.
Recostadas en la cama, sitúa tu brazo y mano izquierda detrás de la cabeza, con la mano derecha, toca tu seno izquierdo, palpa toda la zona y aprieta el pezón para comprobar si sale algún líquido sospechoso. Cuando termines haz lo mismo con el otro.
Cuando nos duchamos, se puede hacer igualmente este reconocimiento con más comodidad, ya que el cuerpo está ...