Tenlo en cuenta: con el verano todo cambia, y desde el tiempo hasta nuestra propia alimentación varía de una estación a otra, ya que el cuerpo se adapta a distintas necesidades que van desde fríos extremos, hasta un calor que casi hace derretirnos.
Estos factores afectan cómo no a la producción de alimentos, y también a su recogida. Las frutas, hortalizas y cereales a campo abierto son ramas muy afectadas por las altas temperaturas del verano, ya que están en campos a plena luz del sol horas y horas, y esto tiene tanto su parte buena como su parte mala.
¿Cuál es la mala? Básicamente, que al haber tanto calor hay también muchísimas bacterias más, millones y millones por así decirlo. Por esto mismo, debes tener mucho cuidado al consumir hortalizas o frutas ahora que se acerca el verano, nada extremo, sólo cercionarte de un par de cosas:
Lava muy bien el alimento ...
La berenjena es una hortaliza muy versátil y combina muy bien con numerosos alimentos. Se la puede cocinar guisada, rellena (de carne, pescado, verduras), al horno, rebozada, frita, a la brasa, asada a la parrilla, hervida, al vapor, gratinada, en cremas o purés, pero siempre cocida. De esta manera, el calor del cocinado elimina los alcaloides tóxicos que contiene la berenjena en forma ...
Prácticamente todas las verduras, pero en especial las judías verdes, la zanahoria, la coliflor, el brécol y la patata mejoran en cuanto a sabor y cualidades nutritivas si se cuecen al vapor. Puedes prepararlas en una hervidor, una olla de bambú o una olla rápida. En este último caso, el tiempo de cocción aproximado es de cinco minutos si las quieres al dente, y un minuto más si te gustan blandas. En el caso de que no vayas a consumirlas de inmediato, refresca con agua fría, añade un poco de aceite y conserva en la nevera. ...