Hay personas que saben hacer mejor ejercicio que otras, pero esto solo es cuestión de organizarse e informarse de lo que es más conveniente o qué ejercicio quema más calorías, haciendo de ello un hábito.
Cada actividad física, quema de una forma u otras grasas, dependiendo del esfuerzo que se realice, por ello, los especialistas, adaptan las dietas según la vida o esfuerzo que una persona realiza a lo largo del día, de ahí las dietas personalizadas.
Los esfuerzos del día a día, supone una quema de calorías, dependiendo de la vida que llevemos. Si una persona, va caminando al trabajo en vez de utilizar el coche, sube las escaleras en vez de utilizar el ascensor… cambiar los hábitos a favor de nuestra salud, es un punto muy positivo de cara a nuestra salud.
Hemos de plantear lo que comemos para poder quemarlo después, efectuar un programa de salud, acorde a nuestro ejercicio ...
Los excesos alimentarios, son una parte negativa para nuestra salud, debemos reponernos rápidamente para que nuestro organismo no sufra de estos excesos y a la vez de carencias que no le hemos aportado.
Un buen consejo son los caldos depurativos, estos ayudan a eliminar toxinas, además de mantener nuestro peso y eliminar el estrés.
Cuando consumimos un alimento, no solo influye este en el organismo, sino también en la mente, pues es un buen almacén del estrés. El estrés puede ejercer un papel determinante para que el alimento sea o no quemado por la células o almacenado en la grasa del abdomen, de ahí las famosas “barrigas del estrés”.
Para cuidarnos, deben de estar coordinados el cuerpo y la mente, de ahí las recomendaciones de aportar a la dieta el ejercicio físico, el cual, nos ayuda a combatir el estrés y conocerse mejor a sí mismo.
Como hemos dicho anteriormente, los caldos depurativos son ...
Las grasas que incorporamos en nuestra dieta, pasan directamente al organismo, pero no todas las grasas han de ser mala, lo único que debemos saber es un poco de ellas para saber introducirlas en nuestra dieta, síntoma reflejo de nuestra salud.
Las grasas saturadas son “malas”, están en la nata, dulces industriales, paté, jamón, queso y sus derivados… estas han de consumirse, pero en poca cantidad, incluso eliminarlas completamente si tenemos altos niveles de colesterol.
Las grasas insaturadas son las “buenas”, pues nivela el control del colesterol, es decir, mantiene su nivel recomendado, además de prevenir enfermedades que perjudican al corazón. Estas se dividen en ácidos grasos omega 3 y omega 6.
Las grasas monoinsturadas provienen de los vegetales, son capaces de producir colesterol bueno y evitan que el malo se acumule. Aunque pueda sorprendernos, el aceite de oliva es un buen portados de estas grasas.
Las grasas poliinsaturadas son igual a las anteriores, ...