1. Menos peso, menos carga. A fin de reducir los impactos a los que se ven sometidas las rodillas, es muy importante controlar nuestro peso corporal. Cuanto menor sea la carga a soportar, menor será el estrés al que se verán sometidos.
2. Unas buenas zapatillas. La absorción de los impactos debe comenzar desde abajo, los pies. Las zapatillas deben ser adecuadas, deben amortiguar los impactos de manera óptima y deben guiar la huella, para que sea adecuada.
3. Controlar la huella. Cada uno tiene sus patrones de movimiento y se tendrán en cuenta en el cuidado de las rodillas. Hay que conocer cómo se camina, como se corre, como se salta… para optimizar el patrón de movimiento y elegir la zapatilla ideal.
4. Hacer balance muscular. Toda la musculatura de la pierna (gemelos, sóleo, tibial anterior y posterior, peronés laterales…) y del muslo (cuádriceps, isquiotibiales, aductores…) debe estar compensada y en buena ...
La rodilla es probablemente la articulación más problemática, empatando con la complejidad del hombro y con el añadido que soporta mucho peso de forma continuada. Por lo tanto, es importante cuidarla.
Nuestras rodillas están diseñados básicamente para efectuar un solo movimiento: la flexión-extensión. Sí es verdad que en articular dos segmentos largos, muslo (fémur) y pierna (tibia y peroné), estas articulaciones ofrecen un cierto juego lateral, anteroposterior y de rotación, pero su movimiento fisiológico es de flexión (acercar el talón) y extensión (alejar el pie).
¿Cómo es esta articulación?
Para minimizar los movimientos que no interesan, la rodilla tiene una serie de estructuras que lo rodean (ligamentos laterales) y que le dan consistencia desde dentro (ligamentos cruzados), además de toda la musculatura extensora anterior (cuádriceps) y flexora posterior (isquiotibiales y en menor medida, gemelos y poplíteo). Pero la arquitectura de la rodilla tiene una estructura más que dará congruencia y hará de amortiguador ...
Menos del 10% de los adolescentes de España practican el ejercicio físico recomendado para la salud y, lo que es aún más grave, un 25% no realiza ningún tipo de ejercicio físico. Así lo puso de manifiesto el “Estudio de Conductas de los Escolares Relacionadas con la Salud” realizado con más de 160.000 niños de 32 países.
El hábito deportivo entre los adolescentes españoles es uno de los más bajos, y son los jóvenes entre los 13 y 18 años los que registran un mayor nivel de sedentarismo. Este hecho conlleva consecuencias negativas, como son los datos crecientes sobre la incidencia de la obesidad y la diabetes infantil.
Como medida preventiva los profesionales aconsejan que, a partir del tercer mes, se fomente de forma lúdica la actividad para garantizar el desarrollo de la musculatura, mientras que entre los 12 y 36 meses los niños deberían realizar al menos 30 minutos ...