Incluir sardinas, ya sean fritas, asadas o rebozadas, en la dieta es una forma muy sana y barata de completar los menús con dosis más que considerables de calidad, grasas saludables y calcio.
Pocos pescados azules superan a la sardina en contenido de ácidos grasos Omega-3. De ahí que la sardina sea uno de los pescados que mejor contribuye a disminuir el colesterol. Al evitar la obstrucción de los vasos sanguíneos, las sardinas también reducen la posibilidad de sufrir aterosclerosis y trombosis.
Las sardinas en conserva contienen hasta tres veces más calcio que un vaso de leche, ya que se consumen con la espina. El calcio del pescado azul se absorve muy bien, debido a su aporte en vitamina D.
El contenido en minerales del pescado azul puede ser hasta 25 veces superior al presente en la carne. Las sardinas destacan por su contenido en yodo, hierro, reforzar las defensas, serenar los nervios y agilizar la mente. Por ...
La aterosclerosis está causada por el depósito de un ateroma (sustancia grasa formada principalmente por colesterol) sobre las paredes arteriales. Este depósito puede provocar, con el tiempo, el engrosamiento y endurecimiento de la pared arterial; la arteria se estrecha y el paso de la sangre queda restringido. La sangre también puede adherirse a las paredes arteriales, formando un coágulo sanguíneo (trombosis). Es necesaria la atención médica, pero vamos a ver algunas ayudas.
Fitoterapia:
El alga Fucus vesiculosus, tomada con regularidad, puede prevenir daños mayores cuando las arterias empiezan a endurecerse.
Aromaterapia:
Un masaje sobre la piel con esencia de mejorana complementa el tratamiento del endurecimiento arterial.
Remedio casero:
Pequeñas cantidades de alcohol pueden contibruir a prevenir las enfermedades arteriales, mientras que las manzanas, las alcachofas, la avena y el yogur ayudan a disminuir el nivel de colesterol.
Como medidas preventivas se recomienda tomar vitaminas antioxidantes (A,C y E) y selenio.
Comer ajo a diario o tomarlo en forma ...