Frente a lesiones en la vida deportiva, les dejamos algunas recomendaciones:
Utilización de cremas, pomadas y aceites que aumentan el calor de los tejidos que producen un aumento en la irrigación de los tejidos, por dilatación de los mismos con la eliminación térmica.
En lesiones recientes debe descartarse por completo la aplicación de calor como medida terapéutica.
Generalmente debe aplicarse frío (hielo) dentro de las 72 primeras horas lo que favorece la hemostasia, impide la salida de líquidos (exudados) y alivia el dolor.
En desgarros musculares es necesario aplicar hielo durante dos o tres horas y realizar un vendaje compresivo.
En distensiones musculares hay que realizar masajes con hielo y calor a partir de las 48 horas.
Debe evitarse la actividad física antes de la recuperación completa y la reanudación progresiva del entrenamiento debe hacerse con los debidos cuidados y protecciones.
Hay que practicar siempre entrenamiento adecuado a la actividad habitual o deportiva y, al mismo tiempo, no olvidar realizar ejercicios de precalentamiento.
Es importante realizar una buena hidratación durante y después de los entrenamientos.
Deben corregirse las alteraciones estáticas (malas posturas en los miembros inferiores, piernas y muslos) y los errores técnicos de gestos en la realización de una actividad. Y no hay que olvidar la práctica de estiramientos suaves antes y después de la actividad física.
Se debe realizar una correcta elección del material para la actividad física (calzados….) y utilizar terrenos suaves para la buena absorción del efecto de acción-reacción.