El Dr. Schuessler homeópata y químico del siglo XIX, descubrió que existen doce sales minerales en el organismo humano vitales para el funcionamiento normal de las células. Las llamó sales bioquímicas, estudiando su acción sobre diversos tejidos del organismo y los síntomas provocados por la falta o el desequilibrio de cada una de ellas en el cuerpo humano. El Dr. Schuessler sostenía que la enfermedad no se desarrolla si las células reciben una nutrición adecuada-y las sales minerales son vitales para ello- decidió que las sales bioquímicas; individualmente o en combinación, eran la única forma de medicina que el cuerpo necesitaba. Debido a que se trata de minerales es posible que un cuerpo enfermo no sea capaz de asimilarlos. Por esto Schuessler utilizó el método farmacológico homeopático triturando o moliendo las sales hasta hacerlas solubles y preparándolas a la potencia 6 CH, de forma que fueran utilizables para el cuerpo.
El Dr. Schuessler recomendó prescribir las sales bioquímicas a la potencia 6 CH. Para los casos agudos, cada media hora hasta notar mejoría. Y para los casos crónicos, tres veces al día hasta notar mejoría.
Las sales bioquímicas son las siguientes:
Los homeópatas siempre utilizan el mismo medicamento para un determinado cuadro sintomático, aunque la potencia del mismo y la frecuencia de la dosis varían siguiendo La Ley de los Similares.
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