Cuando el bebé tiene problemas para dormir, llora sin que sepamos el motivo, no hace bien la digestión, sufre de gases, etc., provoca una sensación de impotencia en la madre que empeora la situación. El estado nervioso del hijo se traslada a la madre y ésta vuelca su desesperación en el bebé. Para colmo de males los médicos suelen tranquilizar a los progenitores diciéndoles que en unos tres meses todo pasará.
Una vez que descartamos que el bebé esté afrontando una enfermedad real, la cual se manifestaría por los siguientes síntomas:
Se empieza a buscar: dónde, cómo y qué en la cabeza, cuerpo u órganos del bebé. Para ello lo resumiremos de la siguiente manera.
Cada uno de los ítems tienen maniobras específicas.
¿Cómo se aplica el tratamiento?
Por todo lo descrito anteriormente, es una responsabilidad dedicada tratar al recién nacido y sobre todo si se encuentra en las primeras semanas de nacido, pues es hasta los dos años el tiempo en el cual se encuentra en activo la “platicidad cerebral” y es ciertamente una edad de oro en la cual se puede lograr mucho en poco tiempo.
Archivado en:
Enfermedades: tratamiento y prevención, General, Hábitos saludables, Salud, Terapias alternativas
Tags:
Pingback: Leidos en Febrero - El blog de Fisioterapia Argüelles