Llevarse el perro a hacer algo de montañismo suele resultar muy satisfactorio tanto para el amo como para la mascota. Sin embargo hay que saber evitar ciertos peligros.
Para empezar, el perro no es todoterreno. Aunque lo veamos ágil, si el camino discurre, por ejemplo, por zona pedregosa sus pezuñas sufrirán mucho, y es probable que acabe con las almohadillas muy irritadas e incluso con alguna herida. Siempre que puedas llévalo por caminos de tierra. En media y alta montaña son más difíciles de encontrar, de modo que plantéate si tu perro está preparado.
Sobre si llevarlo suelto o con correa, depende de la zona. Ten en cuenta que en zonas muy arboladas es fácil perderlo de vista, y él, casi sin darse cuenta, olfateando o siguiendo alguna alimaña se puede alejar bastante. Si quieres asegurarte de no perderlo, lo que seguro querrás hacer, suéltalo únicamente en aquellos lugares que puedas mantenerlo ...
Ir a la montaña en los meses de más frío difiere mucho de hacerlo en otras épocas. Más aún si nuestro destino está nevado. No solo es cuestión de ropa de abrigo, raquetas o piolés. También, por supuesto. Pero existen muchos otros factores a tener en cuenta, menos evidentes, que suelen pasar desapercibidos.
Para empezar, es vital conocer el tiempo que nos espera. Los cambios meteorológicos en nieve pueden ser muy peligrosos ya que es fácil que afecten a la visibilidad y por tanto a la orientación. Por esa misma razón no está de más que nos acompañe un GPS.
La alimentación que debemos llevar con nosotros es distinta en invierno que en verano, porque la forma de consumir energía del cuerpo también lo es. Mientras que en la época estival prima la hidratación, en invierno cobra vital importancia el aporte calórico mediante frutas secas (no confundir con frutos secos) como dátiles, higos ...
El medio ambiente está teniendo últimamente una relevancia muy grande por parte de la población mundial, ya que cada vez más nos estamos concienciando en temas medio ambientales , y nos hemos dado cuenta que estamos dañando el planeta entre todos, y esto hay que arreglarlo de alguna manera. Esta “moda” por lo medio ambiental se ha trasladado a muchos ámbitos. Uno de estos es el ejercicio físico, las personas cada vez apostamos más por realizar ejercicio físico al aire libre, ya que así esta práctica en muchos casos resulta más amena y divertida.
El ejercicio físico al aire libre, en un medio ambiente natural, es lo ideal para mantener una simbiosis entre nuestro cuerpo y la naturaleza, además que realizar ejercicio físico al aire libre ayuda al sistema respiratorio y pulmonar. El organismo tiene más oxigeno limpio para oxigenarse, esto facilita la creación de glóbulos rojos en el momento de ...