Con el aumento de las temperaturas ambientales son mayores las probabilidades de que aparezcan las intoxicaciones alimentarias, que se producen por la ingestión de alimentos que contienen microorganismos patógenos (bacterias, virus, hongos…) o sustancias tóxicas, y se manifiestan principalmente mediante diarreas, vómitos, dolores y fiebre.
Un aspecto muy importante a tener en cuenta es que la mayor parte de los microorganismos patógenos no alteran el olor, color, sabor o consistencia de los alimentos, por lo que es fundamental seguir una serie de medidas higiénicas tanto en la compra, como en el almacenamiento y manipulado de los alimentos.
En la compra
En la cocina