Para entender por qué es importante cuidar la piel del sol, te contamos que ese tono bronceado tan buscado, no es otra cosa que la defensa de nuestra piel a la agresión de los rayos solares. Por esta razón y porque las agresiones del sol son acumulativas, el cuidado es fundamental.
Está comprobado que las consecuencias del exceso o falta de protección, se ponen de manifiesto 10 ó 15 años después, de distintas maneras: intolerancia solar, alergias, eritemas, fotoenvejecimiento, aparición de cáncer y melanomas, entre otros.
Tomar sol sin problemas, es una elección que no requiere de mucho esfuerzo. Simplemente hay que elegir el protector para tu tipo de piel, evitando las horas más perjudiciales: de 11 a 16 horas.
Un protector para cada tipo de piel: