Procure no trabajar durante las comidas, para poder alimentarse tranquilo.
Coma siempre sentado.
Tómese el tiempo necesario, para que el organismo registre qué comida y cuánta cantidad está recibiendo. De esa manera se segregarán los jugos digestivos que corresponden.
Mastique repetidas veces sin engullir. El alimento debe llegar al estómago lo más triturado posible, para evitarle más trabajo del debido.
No hable mientras está comiendo. De esa manera ingresará demasiado aire, que, sumado a las bebidas gaseosas, puede generar distensiones intestinales o cólicos.