Cuando una persona saber que debería estar llevando a cabo una rutina de entrenamiento deportivo para mejorar su apariencia, y sobre todo su salud, pero no tiene ganas de hacerlo, suele poner excusas de todo tipo, de forma que muchas de ellas, con el correr del tiempo, se han transformado incluso en mitos, y por esa cuestión vamos a analizar algunos de los más comunes para, básicamente, desmitificarlos.
Por ejemplo, una de las excusas más clásicas a la hora de no entrenar tienen que ver con lo ocupado que está uno. Y si bien es cierto que evidentemente perderemos mucho tiempo si dedicamos una hora y media por día, seis días a la semana a entrenar, no hay nadie que no pueda dedicarle 30 minutos por día a un entrenamiento de tipo moderado los días de la semana, dejando de lado ya el fin de semana, por ejemplo.
Para no mandar a ...