Siempre hay una clase de vitaminas que influye más o menos en determinadas partes de nuestro organismo, aunque no está de más saber que todos los alimentos nos afectan a todo este en general.
Pero también ocurre todo lo contrario, pues si nos excedemos, el abuso también nos pasa factura.
Para llevar una vida sana y en su justa medida, los alimentos deben tomarse de igual manera, sano y en su justa medida.
La vitamina B6, también llamada a su vez piridoxina, se encuentra en las carnes magras (ternera, pollo), en el pescado, el huevo, pan y cereales integrales, frutos secos, plátanos, levadura y brotes de soja.
Esta vitamina hace ponerse en marcha la función inmunológica, actúa beneficiosamente sobre el sistema nervioso y ayuda a la formación de glóbulos rojos.
Su exceso puede provocar daños en los nervios, pérdida en la sensibilidad de manos y pies, además de sus funciones de reacción.
Su escasez produce anemia, ...
La fatiga es otra de las metas a combatir dentro de nuestra vida para hacerla más sana y llevadera.
La sensación de “no llego” es muy habitual en las mujeres. El día a día, el quiero hacerlo todo para hoy… al final este sobre esfuerzo da la cara y aparece la fatiga.
Dicen que la cara es el espejo del alma y ahí es donde se demuestra la fatiga.
Nuestra piel nunca miente, el cansancio se asoma en ella. Las ojeras, las bolsas de los ojos… dan el aviso de esta fatiga. El tono apagado, los poros, la tirantez…. pasan factura en nuestra cara, en especial en la piel.
Cuando tienes 30 años no te preocupan demasiado las arrugas, solo te fijas en mitigar el cansancio y el estrés después de una noche loca de marcha. Por la mañana aparece el cansancio, pues una noche de descanso no quita la fatiga del todo, pero ...