La piel de los labios es muy sensible, ya que están cubiertos por una piel muy delgada que se irrita y agrieta fácilmente. Los labios se secan y se parten por exposición al sol, al viento, al agua y al clima frío.
Todos estos factores contribuyen a que pierdan sus lubricantes naturales.
Los labios agrietados pueden ser síntoma de un desbalance en el cuerpo.
Si los labios no responden a los tratamientos comunes podría ser el resultado de una falta de ácido fólico, vitamina B2, B6 o B12. En estos casos se puede corregir el problema ingiriendo vegetales con hojas verdes, frutas cítricas, papas y levadura.
Trate de aplicar estos consejos antes de que sus labios comiencen a agrietarse:
Evite lamerse los labios. La saliva es una enzima poderosa y produce sequedad en los labios. Si tiene ese hábito trate de eliminarlo.
Tome agua. Tiene que hidratar su cuerpo: de 8 a 10 vasos de agua ...