El tai chi se basa en imitar los movimientos coordinados de los animales, el viento, las nubes y el agua.
Su principal objetivo es liberar el chi, es decir, la energía vital y eliminar la tensión del cuerpo para que el chi fluya sin obstáculos. Por eso, para facilitar el pasaje de energía vital los ejercicios siempre se practican en forma circular.
Se dice de quien practica correctamente este arte obtiene la flexibilidad de un bebé, la salud de un leñador y la paz de un sabio.
Los ejercicios actúan sobre el sistema nervioso central, proporcionando calma sobre los flujos energéticos del cuerpo. Estos ejercicios favorecen el funcionamiento de los aparatos respiratorios y digestivos, fortalecen los huesos y tornan al organismo menos propenso a padecer del estrés y las tensiones cotidianas.
Al iniciarse la práctica del tai chi es necesario agudizar la concentración y no utilizar la fuerza para lograr un buen entrenamiento de las ...