Hemos decidido comenzar a realizar actividad física, para ello compramos ropa adecuada, esquivamos los “obstáculos” que nos ponía nuestra pareja, incluso la convencimos para que nos acompañara, hicimos un hueco en la agenda, estudiamos qué entrenamiento sería el más adecuado y descubrimos que caminar sería la modalidad deportiva que mas se adaptaría a nuestro tiempo y capacidad física e investigamos la mejor zona de nuestra ciudad para llevar a cabo a cabo esta actividad, así que salimos al parque muy decididos, pero de repente nos dimos cuenta de que la actividad era mucho mas dura de lo que pensábamos en un primer momento.
¿Qué razones hicieron que nos encontráramos con esta dureza inesperada?:
• Estamos rehabilitándonos de una lesión en rodilla o tobillo.
• Tenemos artrosis en rodilla, tobillo o ambos.
• Tenemos sobrepeso y no podemos permitirnos una sobrecarga tan grande de las articulaciones inferiores.
• Nuestra edad es avanzada y hace tiempo que no realizamos actividad ...